jueves, 17 de mayo de 2007


...y justamente en ese momento, cuando Johnny estaba como perdido en su alegría, de golpe dejó de tocar y soltándole un puñetazo a no sé quién dijo: "esto lo estoy tocando mañana", y los muchachos se quedaron cortados, apenas dos o tres siguiendo unos compases, como un tren que tarda en frenar... Julio Cortázar, El Perseguidor

No hay comentarios: